La maldición de Thelma

El cine de género noruego vuelve a traer una interesante película sobre poderes extrasensoriales.

El cine noruego vuelve a traer una interesante película sobre poderes extrasensoriales.

Película ambientada en las frías tierras noruegas. La maldición de Thelma sorprende porque en un principio piensas que va a ser una copia de Carrie, pero mientras va avanzando la historia resulta ser mucho más que eso.

Es raro ver en nuestro país películas nórdicas. Pero tras el éxito de la serie de Stieg Larsson, La Chica con el Dragón Tatuado y su ola de libros, películas y series; llegaron de las tierras con 6 meses de oscuridad. El escritor John Ajvide Lindqvist, considerado por algunos como el Stephen King sueco; comentó alguna vez de porqué se les ocurrían tan extrañas historias: “Pobres suecos, lo único que tienen son 6 meses de oscuridad al año y al grupo ABBA”.

Lo interesantes es la puesta en escena de un ambiente frío y solitario en un país como Noruega; en donde la población es relativamente alegre, y donde uno de los lugares más felices del mundo, es la ciudad de Oslo. En contraste, es la tierra del black metal, la quema de iglesias en los 90, y el inicio de un movimiento musical que se revelaba contra la tranquilidad de un país en el que supuestamente no hay problemas.

Thelma es la fuerza de naturaleza, sin control e impredecible; que busca una manera de expresarse ante la opresión de la familia, la sociedad y la aparente forma de pertenecer a un grupo en específico. Retraída, hasta que de repente le dan ataques en los cuales ella pierde la memoria y sus deseos secretos se ven manifestados con poderes extrasensoriales. Estos poderes de cierta manera liberan a Thelma de la presión social en la que vive: la necesidad de pertenecer a un grupo, de ser el foco de atención de su familia y del control de una sociedad que pretende tener ciudadanos perfectos.

Thelma

Después, de una perturbadora escena inicial en donde vemos a un padre junto a su hija saliendo a cazar ciervos; nos da pie a los nervios del silencio y la explicación sobre tan absurdo acto. Thelma es una chica comenzando la universidad, vive sola e intenta relacionarse con sus compañeros. El cristianismo le da un estricto control sobre sus actividades; inculcado por la constante presencia de sus padres, quienes le hablan por teléfono a cada momento.

Tiene prohibido tomar alcohol o salir de noche, como todo joven que comienza su independencia en una ciudad alejada del círculo familias. Sin embargo, posee una fuerza interna que la hace controlar mentalmente objetos y personas.

En momentos, tiene una remembranza de Carrie, una chica que también vivía una situación de represión familiar, y de gran desconocimiento de su anatomía, sin embargo, La maldición de Thelma la liberación es menos traumática. Ambas chicas atractivas, pero muy introvertidas, y conforme avanza la historia nos vamos damos dando cuenta del su “secreto”. Sin decirnos muchas cosas, con flashbacks de su niñez más comprendemos esa primera escena. 

En La maldición de Thelma, vemos lo difícil que es crecer e intentar tener una vida independiente; un problema actual en la sociedad nórdica, con una de las tasas de suicidios más altas en el mundo. Una cita dirigida por Joachim Trier, nada que ver con Lars Von Trier, que logra provocar un estado de ansiedad y desamparo.

Noruega y su cine

El cine nórdico ya nos ha entregado propuestas originales y muy interesantes en el cine de género; como ya la cinta de culto Let The Right One In, o la serie Millenium. Este resurgimiento de la novela negra y del terror en países como Suecia y Noruega han atraído a más autores; tales como John Ajvide Lindqvist, y los seguidores de Stieg Larsson. Sumando a otros como David Lagercrantz, o el escritor Jo Nesbø, a quien vimos en la cinta The Snowman. Tal parece que 6 meses de oscuridad al año, provocan la creación de este tipo de narraciones macabras.