American Psycho: A 20 años de locura y violencia

American Psycho, la increíble película de la directora Mary Harron cumple 20 años desde su estreno

«La cinta, más que hablar de una historia de asesinos seriales, habla de la destrucción del hombre blanco heterosexual occidental, frente a un mundo económicamente acelerado»

American Psycho, o Psicópata Americano para los amigos de habla hispana, es una película del año 2000 dirigida por Mary Harron, y escrita por la propia directora, y por Guinevere Turner. A justo 20 años de su estreno, se mantiene como una de las películas más representativas de su género, compartiendo peldaño con otros grandes largometrajes que giran entorno a psicópatas como: La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971), y Psicosis (Alfred Hitchcock 1960). 

Para celebrar estas dos décadas de película, además de soplar las velitas del pastel, te traemos en Fuera de Foco un análisis de lo que representa esta película incluso en nuestra actualidad.


Conociendo al Psicópata Americano

Nos transportamos hasta un Nueva York de los años ochenta, en donde Patrick Bateman (Christian Bale) vive, y trabaja como uno de los vicepresidentes en una gran empresa de Wall Street. Sin embargo, aun con todo su dinero, lujos, mujeres, éxito en general y excesos, Patrick envidia las pertenencias materiales de sus compañeros de trabajo. 

Patrick desea mujeres, aun cuando está comprometido desde hace tiempo con una atractiva Evelyn Williams (Reese Witherspoon). Se enfurece porque él no tiene la tarjeta de presentación más imponente o porque no puede conseguir una reservación en el restaurante más lujoso de la ciudad.

American Psycho

Este tipo de elementos representan varias cosas tanto en el contexto de un Estados Unidos de los ochentas, así como en la globalizada actualidad. Primero, American Psycho es una crítica de humor negro a los antes denominados yuppies, un término en desuso para referirse a jóvenes estadounidenses recién egresados de la universidad, que tenían buena posición económica debido a sus altos puestos en las empresas. 

El propio término es peyorativo y quiere decir: Young Urban Profesional (Joven Urbano Profesional), calificativo que queda justo en Patrick, como en sus jóvenes compañeros vicepresidentes: Timothy Bryce (Justin Theroux), David Van Patten (Bill Sage), Craig McDermott (Josh Lucas), y Paul Allen (Jared Leto), quienes son unos derrochadores materialistas.

American Psycho

El materialismo, de hecho, es uno de los anti valores más recalcados en Patrick Baterman, ya que le preocupan en alta medida cosas como usar portavasos y recriminar a quien no los utilice en mesas de su pertenencia. Presumir el costo de sus inmuebles, trajes de diseñador que nadie debe tocar, objetos de ocio y entretenimiento como discos musicales de las bandas más recientes, restaurantes que frecuenta y aparenta frecuentar, etc. 


El surgimiento del Psicópata

Todo ese plato de materialismo capitalista en un Estados Unidos previo a la crisis del Lunes Negro se vomita, para de toda esa vasca formar el alterego de Patrick. Se levanta entonces el psicópata americano que ya no encuentra placer en una selección de los más finos champús, acondicionadores y bálsamos, sino en el asesinato. 

El American Psycho arrebata la vida a Paul Allen, quien le hace sombra, a pesar de su brillante vida en la gran manzana donde pasea con limusinas, mientras bebe los más caros licores. 

American Psycho

Ataca a quien no vive dentro del perímetro capitalista materialista, como a personas en situación de calle, y por otro lado humilla y maltrata a personas que no ceden ante la imponente fachada de magnate urbano, como humildes inmigrantes asiáticos de una tintorería, o a una económicamente ajustada bartender, quien rechaza su tarjeta de crédito American Express Platinum.

De hecho posesiones como un plástico de crédito American Express Platinum, una tarjeta de presentación elegante o un departamento ajeno con mejor vista que el propio, además de representar las envidias, la gula material insaciable o los excesos, hablan de una insegura masculinidad frente a otros hombres y mujeres. Análisis que se comprueba con el deseo por mujeres ajenas y prostitutas, además de la aniquilación misma de figuras que generan el sentimiento de inferioridad en el protagonista.

En mundo corporativo dominado por hombres jóvenes presumiendo posesiones y cantidad de efectivo en cartera, mientras que la mujer se ve relegada a ser simplemente la prometida de un vicepresidente, se debe luchar en la jungla de asfalto para básicamente demostrar quien posee el miembro viril de mayor proporción.

Es de ahí el afán de Patrick Baterman, que se demuestra al registrar sus actos sexuales con prostitutas mientras se contempla frente al espejo, además de obligarlas a tener relaciones con él mediante sobornos, o de chantaje a una amante con una supuesta reservación en el restaurante más lujoso de Nueva York.

American Psycho

American Psycho más que hablar de una historia de asesinos seriales, habla de la destrucción del hombre blanco heterosexual occidental, frente a un mundo económicamente acelerado que en lugar de llevar a la sociedad hacia una utopía, se decae en un cráter de excesos y competencias masculinas que posteriormente generan el hartazgo de los miembros de la sociedad, creando una posterior búsqueda de placer en otras actividades, como el asesinato a otro ser humano de mayor o inferior posición social.

Pero, ¿por qué se salta del consumismo a la privación de vida? Sencillamente por la falta de objetivos en la vida. El fácil alcance de posesiones materiales, placeres sentimentales-carnales y aceptación física propia, generan una búsqueda de propósito y emociones por otros lados, aunque sean ilegales. De lo cual Patrick Baterman está consciente, y más hacia el final de la película sucede su golpe catártico durante la confesión al abogado.


Una película con temática vigente

Incluso a veinte años de su primera proyección comercial, American Psycho demuestra que continúa vigente. Ahora existe una sociedad globalizada, que aun se preocupa por demostrar ser más que otro individuo no en exclusivos bares de Wall Street, sino a través de las redes sociales.

Diariamente las redes son un salón de batalla superficial de apariencias por quien es la mejor persona. Scrolls y scrolls hacia abajo que te hablan de quién acaba de comprar artículos innecesarios por internet. Quién come la mejor comida en los mejores restaurantes. Quién realiza más actividades con su familia, amigos y pareja. Quién sale de viaje a los sitios más exóticos, y todas esas fotografías tomadas con el celular más nuevo.

Todo ello para obtener la aprobación masculina y femenina mediante clics, haciendo ver que quien no exhibe su vida públicamente no es exitoso, y mucho menos quien tiene poca o nada cantidad de interacciones, y por ende, quien no pertenezca en estos grupos de presencia digital, no es feliz.

American Psycho

Por otro lado, y para finalizar, si bien queda a interpretación de cada quien si Patrick Baterman realizó o no los asesinatos, no se elimina la critica que realiza American Psycho a la sociedad y al resto de puntos explicados a lo largo del texto.


¡Cuéntenos, Cinéfilos y Cinéfilas! ¿Van a ver American Psycho para celebrar los 20 años?