Top 5: ¡Representaciones inusuales de Jesucristo en el cine!

Si deseas alejarte del canon que simboliza la semana santa, te recomendamos 5 películas con representaciones poco convencionales de Jesucristo.

Si deseas alejarte del canon que simboliza la semana santa, te recomendamos 5 películas con representaciones poco convencionales de Jesucristo.

Según el último censo realizado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía    (INEGI), el 77.7 por ciento del total de la población mexicana, es creyente de la religión católica. 

Si bien cada década este porcentaje ha ido a la baja -por ejemplo hubo un decrecimiento del 5% con respecto al período de 2010 a la actualidad-, es una realidad que México, es el segundo país de Latinoamérica con mayor número de fieles de esta religión -sólo detrás de Brasil-, la ideología de este evangelio continua dominando y definiendo las creencias poblacionales en los diferentes apartados que conforman nuestra existencia. 

Un ejemplo claro es la celebración de la semana santa y los productos culturales en torno a la misma, entre los cuales se incluye una programación habitual donde es común la presencia de títulos como Los diez mandamientos (1956), con Charlton Heston como su protagonista, o La pasión de Cristo dirigida por Mel Gibson. 

Estos últimos filmes significan la faceta más idealista e inmóvil de la creencia, pero a lo largo de la historia del séptimo arte hemos visto representaciones de la vida de Jesucristo que se alejan de los patrones canónicos, por lo que preparamos el siguiente top 5 de películas. 

Jesucristo

5.- The Last Temptation of Christ (1998) 

Martin Scorsese ha contado en diversas ocasiones, como antes de ser cineasta quiso ser monje. Afortunadamente las cosas no resultaron y hoy en día podemos disfrutar de sus películas, en las cuales ha explorado su creencia católica, la cual constantemente se ha cuestionado, y a pesar que las reflexiones en torno a la misma se encuentran a lo largo de toda su filmografía, hay dos ejemplos evidentes: Silence (2016) y La última tentación de Cristo. 

Para efectos de este top nos enfocaremos en el segundo título, el cual es una adaptación  de la historia base de la Biblia centrada en Jesús de Nazaret, abordada desde la visión crítica de Nikos Kazantzakis, quien en un libro homónimo al largometraje del neoyorkino, exploraba la historia de su protagonista desde un lugar más humano.

Bajo esta idea, Scorsese retrató a un Jesús -interpretado por Willem Dafoe– más realista y alejado de la divinidad, que en muchas ocasiones reniega y cuestiona su destino, quien decide alejarse del mismo yéndose a vivir con María Magdalena, tiene miedo de morir, y el cual sus palabras son reformadas según los intereses de su grupo de fervientes seguidores, los cuales ven en sus palabras un catalizador para iniciar la guerra contra los romanos.

Jesucristo

Mediante lo anterior, el realizador de Taxi Driver añade tridimensionalidad al relato a través de la situación sociopolítica: la cual permite empatizar al protagonista con la humanidad, convirtiéndolo en el hijo de los hombres y no sólo de Dios. 

Y esta perspectiva espiritual del neoyorkino alejada del canon, que en conjunción a ideas como la redención de Judas Iscariote, mostrando que su traición fue a petición del mismo Jesús el cual buscaba cumplir su destino, causaron una ferviente reacción de los grupos conservadores católicos en Estados Unidos, quienes inclusive llegaron a amenazar de muerte al director

Jesucristo

4.- Jesucristo Superestrella (1973) 

Durante 1959 se llevó a cabo el Concilio Vaticano II, en donde la Iglesia católica  intentaba adaptarse a los nuevos tiempos con una faceta más “democrática”, en donde las misas podían alejarse del latín y realizarse en el idioma que desearan, se permitía interpretar canciones más modernas, adaptaciones kitsch de sus propias historias e inclusive representaciones que se apartaran de la lectura literal que se brindaba de sus escrituras.

Gracias a esto, en 1973 Norman Jewison realizaría la adaptación cinematográfica de Jesucristo Superestrella, el musical sensación de Broadway escrito por Tim Rice y compuesto por Andrew Lloyd Weber, el cual sigue la misma historia que el filme ya descrito de Scorsese y la perspectiva de Nikos Kazantzakis, pero de una manera muchísimo más divertida e inclusive compleja: pues centra su conflicto en lo político y al hacerlo, desarrolla más la psicología que motiva a cada uno de sus personajes. 

Abrazando elementos de la contracultura derivada de los 60’s: unificando el vestuario contemporáneo con el de los escritos originales y bajo el ritmo del soul / rock psicodélico, el musical compone una historia sin héroes ni villanos, sólo personas luchando por lo que creen correcto

Jesucristo

Para empezar Judas es el verdadero protagonista, y nuevamente su figura es redimida como la de un seguidor de Jesús que observa como su discurso de amor, empatía y respeto, se ha radicalizado al punto que podría ocasionar una guerra estúpida con los romanos, la cual costaría la vida de miles de personas inocentes que habitan Judea, por lo que intenta dialogar con el mismo, y ante su negativa no le queda otra opción que traicionarlo.

Esta complejidad se añade a todos los personajes de su trama: Poncio Pilato se retrata como un gobernante que mira en Jesús a un hombre sobrepasado por su figura, que en vez de asesinarlo sólo busca desacreditarlo, pero por la presión del pueblo y que cualquier rebelión costaría su cabeza, decide hacer  lo segundo. 

Mientras que a Jesús se le ve como un hombre cansado que se cuestiona su destino, rodeado por seguidores/as que todo el tiempo le preguntan que hacer, pensar y decir, para reinterpretar las palabras a su favor. Además, siguiendo la estela crítica de Kazantzakis, el musical se cuestiona la divinidad en la figura del mismo, al grado que al que nunca vemos en el cielo es a Judas.

Quizá la parte más anquilosada del musical, es que los personajes con mayor unidimensionalidad en el relato y por lo tanto los que más pinta de antagonista tienen son: Herodes y el ejército romano, se les añade una estética que nos remite a la comunidad LGBT, una costumbre de la época que también veríamos reflejada en los/as villanas/os de Disney, aunque siguiendo la misma línea de los clásicos animados, la mejor canción de sus respectivas películas les corresponde a los/as mismas/os.

Jesucristo

3.- Jesus Christ, Vampire Hunter (2001) 

Existen muchas películas de serie B que involucran al protagonista de la Biblia, desde aquellas donde vuelve al siglo XXI y tiene que reinventar su figura como superhéroe, hasta algunas donde tiene que enfrentarse a un grupo de zombies, pero quizá la mejor sea Jesus Christ, Vampire Hunter.

Como indica el título de la cinta, Jesús baja del cielo para enfrentarse a una serie de vampiras que amenazan la seguridad del mundo, y en el camino nos entrega una narrativa que nos remite a las películas del Santo, con toques gore, secuencias de pelea fundamentadas en el Kung-fu e instantes musicales. 

2.- La primera tentación de Cristo (2018) 

Este especial de comedia en formato de película, realizado por el grupo humorista brasileño: Porta dos Fundos, causó una gran revuelta tras su estreno en Netflix, pues su narrativa giraba en torno a Jesús de Nazaret, quien en Navidad  presentaría ante su familia a su novio Orlando, a la vez que su madre buscaría revelarle que su verdadero padre es Dios, conviviendo en el camino con los dioses de otras religiones, inclusive el de la cienciología. 

Así como sucedería con la adaptación de Scorsese, esta comedia de enredos molestó a la comunidad cristiana en Brasil, quienes mediante la plataforma change.org, reclamaban que se retirará el proyecto de la plataforma de streaming, ya que era: “una burla a la imagen de Jesucristo, presentándole como si fuera un inepto y homosexual”.

Bajo este enunciado de homofobia, las instalaciones de la productora Porta dos Fundos en Rio de Janeiro, fueron víctima de un ataque con bombas molotov, problemática que escaló al grado que representantes de Netflix fueron convocados a la Cámara de Diputados de Brasil, para que dieran explicaciones sobre la divulgación de este contenido, a lo que respondieron que “respaldaban la libertad artística y el humor satírico sobre los aspectos culturales más diversos de nuestra sociedad.” 

Jesucristo

Mientras que el cofundador de la productora que dio origen a este contenido, Fábio Porchat dijo a Variety:”el filme no incita a la violencia ni dice a la gente que no deben creer en Dios”.

Aunque la crítica cinematográfica calificó el largometraje como un producto mucho menos provocador e irreverente de lo que sugerían las declaraciones de los grupos conservadores, esta película es un claro ejemplo de los discursos de odio perpetrados cotidianamente contra la comunidad LGBT, específicamente en un país donde su mandatario Jair Bolsonaro se ha descrito a sí mismo como un homófobo orgulloso. 

Jesucristo

1.- Life of Brian (1979)

Desde mi perspectiva, no existe una mejor película que refleje el relato original de la Biblia alejada del canon que Life of Brian, que es una de las mejores comedias en la historia del séptimo arte. 

Realizado por el grupo británico: Monthy Python, conformado por Terry Jones, Terry Gilliam, Eric Idle, John Cleese, Michael Palin y Graham Chapman, la narrativa del largometraje se centra en Brian de Nazaret: un niño nacido el mismo día que Jesús, y que durante toda su vida será confundido con el mesías, situación que lo lleva a unirse al Frente de Liberación Popular de Judea, el cual le ocasiona conflictos con el ejército romano hasta el punto que es crucificado. 

A través de esta historia producida por el ex-Beatle: George Harrison, los Monty Python conforman una inteligente y brutal sátira del fanatismo religioso, mediante una estructura de sketches que llevan a un tipo ordinario a seguir el mismo camino de Jesús.

Jesucristo

Esta subversión de los textos bíblicos nos retrataría una “María Magdalena” que disfruta su sexualidad, una población fervientemente abocada a buscar un guía espiritual, los cuales abundarían por montones en cada esquina de Judea y nos regalaría brillantes diálogos como: «Muy bien, pero además de la sanidad, la medicina, la educación, el vino, el orden público, las cañerías, las carreteras, los acueductos y la salud pública, ¡¿qué han hecho los romanos por nosotros?!”.

Además de conformar la escena final más memorable y divertida en el cine, donde se hace presente la filosofía nihilista y lo absurdo de la vida -temática bajo la cual se fundamentaría toda la carrera del grupo británico-: con un Brian crucificado y rendido ante la muerte, a su costado otro condenado al mismo destino -interpretado por Eric Idle-, comienza a cantar la famosa Always Look on the Bright Side of Life (Siempre mira el lado bueno de la vida), himno al que todo un grupo de hombres sentenciados se une bailando y tarareando, al igual que sucede con las personas espectadoras. 

https://www.youtube.com/watch?v=Ep9Vzb6R_58&t=16s