Actores que se quedaron atrapados en un personaje

Hay personajes que transmutan en los actores al grado de no volver a ser los mismos.

Los actores dan la vida, a veces casi literalmente, por transformarse en determinados personajes.

Hemos sido testigos a lo largo de cientos de películas de actuaciones que han sido aclamadas por la crítica, multipremiadas, públicamente reconocidas; y en algunos casos han catapultado la carrera de actores y actrices.

Pero estas interpretaciones que tanto hemos disfrutado, han cambiado en esencia a algunos actores y actrices. Desde la preparación hasta el éxito, sin que se hayan recuperado nunca más.

A continuación nuestro TOP de Actores y Actrices que no Volvieron a Ser los Mismos después de haber interpretado un personaje icónico.


5.  Adrien Brody – “The Pianist” (2002)

La transformación física de Brody para “The Pianist” fue evidente para todos, llevándolo incluso a ganar el Premio OSCAR al Mejor Actor.

El actor ha comentado sobre la enorme tensión mental y emocional que vivió para interpretar al pianista sobreviviente del Holocausto, Wladyslaw Szpilman.

Para prepararse renunció a su departamento, vendió su automóvil, desconectó sus teléfonos y se mudó a Europa. Pero fue el efecto emocional de la inanición lo que le hizo enfrentarse al desafío más sorprendente y difícil.


4.  Hugh Laurie – “House” (2004 – 2012)

Los productores de la serie querían a un actor estadounidense para interpretar el personaje. Pero el casting de Hugh Laurie fue tan convincente que nadie se dio cuenta que era británico; y se quedó con el simpático malhumorado Dr. House.

Con este fin, Laurie también se preparó para emular el caminar cojeando, apoyado con un bastón. Tanto es así, que el actor siguió caminando de esa manera en el 2015 ¡Fuera del set!  No hay que olvidar que pretendió hacerlo durante los ocho años seguidos que duró la serie.


3.  Linda Blair – “The Exorcist” (1973)

La película que ha sido calificada como la más aterradora de todos los tiempos, también dejo huella en su protagonista. Si bien Linda Blair no estaba al tanto de los temas de la historia durante el rodaje; (ella lo había visto inicialmente como una obra de ficción cuando estaba en el set); más tarde se hizo evidente que la película era más que una película de terror habitual.

«No me di cuenta entonces de que se trataba exactamente la historia. Y cuando la prensa me preguntaba acerca de todas las cosas del diablo, seguía aumentando la presión bajo la que yo estaba; y era algo horrible de pasar, sobretodo porque yo era una adolescente.» Dijo Blair en una entrevista años más tarde.


2. Heath Ledger – “The Dark Knight” (2008)

Para sumergirse completamente en el personaje; Ledger se aisló durante todo el proceso de filmación para tener una idea real de lo que debía sentir un psicópata. La mayoría de las noches, tenía un promedio de dos horas de sueño. Hacia el final del rodaje, le dijeron que su comportamiento había ido demasiado lejos.

Después de su muerte, los medios especularon sobre lo que el papel le hizo precisamente al talentoso actor; quien se forzó a sí mismo, para ir a lugares bastante oscuros y obtener una verdadera sensación de la actitud malévola del Joker sobre la vida.


1. Johnny Depp – “Fear and Loathing in Las Vegas” (1998)

Johnny Depp era un gran admirador de Hunter. S. Thompson. Así pues, aprovechó la oportunidad de protagonizar la adaptación cinematográfica de su libro de memorias.

Para el momento en que comenzó el rodaje, la extraña actitud de Depp hizo que el elenco y el equipo temieran que estuviera loco. Depp y su co-protagonista Benicio Del Toro estaban tan comprometidos con sus actuaciones, que los fanáticos se preguntaban si en realidad estaban en un viaje de ácidos.

Incluso un año después de que terminara la filmación, Depp seguía en pleno “modo Thompson”. Se cree que el actor simplemente no pudo salirse los extremos en los que se metió; incluso años después, su amor por las fiestas ha jugado un papel negativo en su vida personal.


Como podemos darnos cuenta, la línea entre ficción y realidad es muy delgada y peligrosa para algunos actores; porque tomar en serio un personaje es completamente valido pero exceder los límites siempre trae consecuencias negativas.