2010-2019: La Ciencia Ficción que marcó la década

Películas que nos llevaron a imaginar otros futuros posibles

Durante la década de 2010 a 2019, la ciencia ficción dio un giro introspectivo. Las películas de misiones espaciales (despojadas ya de la urgencia heroica-espectacular-masculina de salvar al mundo) se convirtieron en pretextos para la reflexión sobre la soledad, la memoria y la dura batalla por sobrevivir a las debilidades de uno mismo. Esto contrarrestó el carácter anticipatorio y especulatorio del subgénero, permitiendo incluso que películas, estrictamente de ciencia ficción, situadas en el futuro como Ad Astra (James Gray, 2019), lucieran como sinónimos de películas situadas en el presente (Gravity, Alfonso Cuarón, 2013) y aún en el pasado (First Man, Damien Chazelle, 2018).

Una de las cintas que encarnó este momento de transición del viaje al exterior hacia el viaje al interior y que acudió todavía a la rimbombancia de los efectos especiales fue El origen (Christopher Nolan, 2010), donde los avances tecnológicos son utilizados para invadir no un planeta exterior, sino la mente de las personas. El mismo Nolan emplearía en Interestelar una inversión parecida: la clave de la historia tecnocientífica de la humanidad no está en los hoyos negros (aunque haya que ir allá a descubrirlo) sino escondida en la habitación de una casa y, más cerca, en un reloj de muñeca. De hecho, subgéneros como el (post)apocalíptico, pilares de la ciencia ficción décadas atrás, sólo resultaron eficaces desde la parodia (Tonight and the people, Neil Beolufa, 2013) y desde la comedia (The world’s end, Edgar wright, 2013).

Otro subgénero que adquirió resonancias intimistas fue el de la invasión alienígena. En Midnight special (Jeff Nichols, 2016) un padre debe proteger a su hijo del mal uso que el gobierno y otros grupos quieren hacer de sus misteriosas y extraterrestres habilidades. En La llegada (Denis Villeneuve, 2016) vemos cómo la misión de los extraterrestres está lejos de ser la destrucción de la especie humana, al contrario, vienen a enseñarnos cómo solucionar nuestros conflictos políticos y familiares. De forma similar, en La región salvaje (Amat Escalante, 2016) el extraterrestre que aterriza en Guanajuato tiene la misión de proveer un placer máximo a los humanos y animales que se le acercan. Estas exploraciones del amor y del erotismo a través de la otredad alienígena encontrarán expresada su forma disfórica en Under the skin.

Esta década también estuvo marcada por la continuación y el reboot de sagas. Desde la épica Star Wars (2015-2019), pasando por el reinicio del universo de El planeta de los simios (2011, 2014, 2017), hasta llegar al reciclaje de una franquicia como Terminator (2009, 2015, 2019). Incluso en esta oleada de nostalgia y explotación de la taquilla, la mítica cinta Blade Runner (Ridley Scott, 1982) intentó, no con mucho éxito, revitalizar su universo en Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, 2017). El epígono de esta oleada construida sobre un sentimiento de añoranza y un frenesí pop será la adaptación de la exitosa novela de Ernest Cline (2011), Ready Player One llevada a la pantalla por Steven Spielberg (2018).

Si las secuelas y precuelas mantuvieron vivas, cual zombies, algunas franquicias, la incursión de las mujeres dio nuevos aires a la ciencia ficción poniendo en el centro temas como la maternidad y el deseo, muy poco explorados en las cintas hechas por hombres. Evolución (Lucille Hadzihalilovic, 2015) y High life (Claire Denis, 2018) fueron sin duda dos de las grandes sorpresas de la década.

De igual forma, la animación brindó grandes películas de ciencia ficción: El congreso (Ari Folman, 2013), que imagina cómo será el cine en un mundo donde el consumo y el placer de una película son reducidos al mínimo biológico (el impulso electromagnético y bioquímico); World of tomorrow (Don Herzfeldt, 2015) que especula con una escasez de trazos sorprendentemente expresiva sobre el desierto del futuro; y Abril y el mundo extraordinario (Christian Desmares, Franck Ekinci, 2015), que recupera un subgénero que parecía perdido: el steampunk. Cintas japonesas como El niño y la bestia (Mamoru Hosoda, 2015) o Your name (Makoto Shinkai, 2016) también introdujeron temas propios al género con una potente originalidad.

Sirva este preámbulo no sólo para esbozar un diagnóstico del género en esta década, sino tambíen para mencionar cintas que pudieron haber aparecido en este top.Y, sin más, aquí te dejamos nuestra lista de las 10 mejores películas de ciencia ficción de la década.


10. Her (Spike Jonze, 2013)

Joaquin Phoenix interpreta a Theodore, un hombre que se dedica a escribir cartas por encargo. Situada en un futuro inminente, Theodore decide comprar un nuevo software que promete ser la compañía que necesita. Así conocerá a Samantha (Scarlett Johansson), una inteligencia artificial con quien entablará una relación profunda que acabará por sobrepasarlo a él mismo y lo arrojará a una soledad más agonizante.

Dirigida por Spike Jonze, Her consiguió contar una conmovedora y patética historia de amor y separación entre un humano y un no-humano, a la vez que lanzó una reflexión sin cortapisa sobre las nuevas formas de tristeza que hoy, en medio de un mundo hiperconectado, nos habitan.


9. Monsters (Gareth Edwards, 2010)

En un futuro no muy distante, la NASA envió una sonda al Sistema Solar en busca de vida extraterrestre. El experimento fue exitoso, pero la nave aterriza sin querer en México, donde las criaturas comienzan a invadir la parte norte hasta formar un territorio aparentemente hostil que debe ser contenido por fuerzas militares estadounidenses y mexicanas.

Esa es la premisa con la que Gareth Edwards, mejor conocido por su trabajo en Rogue One: A Star Wars Story, crea una historia que ejemplifica la complicada relación de la frontera México-Estados Unidos y los prejuicios hacia los inmigrantes ilegales. Monsters se lanzó en 2010, pero el tiempo ha hecho que su mensaje y su visión cobre más relevancia que nunca.

Ciencia Ficción de la Década - Monsters


8. High life (Claire Denis, 2018)

Fluidos, golpes, masturbaciones, sexo, cuerpos desnudos, cuerpos rotos, cuerpos fugitivos; todos estos elementos son puestos en High life dentro de una nave espacial. Haciendo estallar los motivos más comunes de la Ciencia Ficción hecha por hombres, Denis pone en el centro a la maternidad y al deseo feminino, lo que inevitablemente la lleva a hablar sobre su contraparte: el deseo masculino, la paternidad.

Llena de símbolos, algunos más efectivos que otros, la cinta de Denis borda el hermetismo lo mismo que sus personajes bordan la curvatura de un hoyo negro. ¿Alguna lección en este viaje? Que los monstruos, dentro de la Tierra y fuera de ella, siempre hemos sido nosotros.


7. Cloud Atlas (Tom Tykwer y Hermanas Wachowski, 2012)

La carrera de las Hermanas Wachowski se ha caracterizado por explorar los límites de la ciencia, la teología, la sexualidad, los mitos y su relación con el ser humano, y, para bien o para mal, han decido explorar de una manera cada vez más personal, explotando al máximo los conceptos que brinda la ciencia ficción.

Atrás quedó la épica, aunque lineal, historia del elegido en Matrix (1999), y en 2012, decidieron crear un ambicioso proyecto, que ponía en perspectiva la manera en la que nosotros, como individuos, afectábamos el universo, no sólo a través de las personas que conocemos, sino a través del tiempo y el espacio.

Cloud Atlas, en un inicio, tuvo una recepción mixta entre la crítica especializada, pero el despliegue visual que utilizaron para tejer una historia que presenta complejas relaciones que se entremezclan y prueban que, de alguna manera, nuestra esencia nunca se va, fue suficiente para convertirla en una de las películas más discutidas de la década.

Ciencia Ficción de la Década- Cloud Atlas

 


6. Upstream Color (Shane Carrut, 2013)

Shane Carrut es conocido por sus películas de baja producción pero potente historia. Y Upstream Color, una película sobre dos personas que fueron sometidas a un experimento sin saberlo, muestra el potencial que tiene la ciencia ficción para contar historias distintas.

A través de una historia que se va construyendo con base en los pedazos inconexos que tienen los protagonistas, descubren que fueron invadidos por parásitos que, para sobrevivir, deben hospedarse en el cuerpo de un humano, luego de un puerco y finalmente de una orquídea. La historia enfatiza la necesidad de conexión en un mundo cada vez más aislado, y sobre todo, que en una época tan compleja, nuestra mejor opción para sobrevivir es aceptar que la naturaleza y los humanos, siguen conectados.

Ciencia Ficción de la Década


5. Melancolía (Lars Von Trier, 2011)

El polémico cineasta Lars Von Trier incursiona en el género de ciencia ficción para contarnos una historia sobre un planeta llamado Melancolía que está por chocar con la Tierra. Mientras tanto, veremos a Justine (Kirsten Dunst) celebrar una fastuosa ceremonia nupcial que se convertirá en el preludio de una semana catastrófica.

Melancolía nos presenta las tesis misántropas de Von Trier con exactitud profética y estética: todo momento de felicidad esconde en sí mismo la desgracia. No hay posibilidad de escapar al aciago destino que le espera a los corazones y a los cuerpos humanos. Sin embargo, la destrucción encierra un grado insoportable de belleza.

Ciencia Ficción de la Década- Melancolía

 


4. Annihilation (Alex Garland, 2018)

Annihilation causó conmoción cuando fue estrenada. No tanto por su reparto estelar conformado por Natalie Portman, Oscar Isaac Tessa Thompson, tampoco por su historia sobre un grupo de científicos que se enfrentan a los peligros desconocidos de una zona en cuarentena, sino porque su película sólo tuvo un estreno limitado en cines en Estados Unidos y Canadá, mientras que al resto del mundo sólo llegó a través de Netflix

Aún así, Garland, explotando al máximo los recursos que le da la ciencia ficción, logró construir una historia sobre la pérdida, los eventos traumáticos y el cambio. Así, Annihilation se centra en la idea de que el humano nunca puede permanecer estático, y los constantes obstáculos y los eventos fortuitos, nos convierten en personas diametralmente distintas a las que alguna vez fuimos.

Ciencia Ficción de la Década- Annihilation


3. Holy motors (Léos Carax, 2012)

Inclasificable, extraña, hipnótica y desconcertante. En Holy motors el cineasta francés Léos Carax decide contarnos una historia que tiene como protagonista a una empresa de limusinas parlantes. O no. Holy motors también nos cuenta la historia de un hombre (Denis Lavant) que durante todo el día se dedica a interpretar papeles diferentes. El último: cría de una pareja de chimpancés.

Holy motors es, ante todo, un homenaje al cine mismo desde sus propias entrañas: la ilusión. Romance, digitalización, drama, misterio, todo un cóctel de géneros nutren a la que es sin duda una de las cintas más fascinantes de esta década.


2. Mad Max: Fury road (George Miller, 2015)

La trilogía de Mad Max que fue estrenada en los 80 era una saga de culto por sí misma. George Miller había creado un mundo post-apocalíptico llenó de acción con una cultura y estilos diferentes, pero que no se veía tan lejano ni tan imposible. Esa cercanía y la crudeza con la que presentaba sus historias las convirtieron en una de las películas de ciencia ficción más socorridas y parodiadas de todos los tiempos.

Así que, en 2015, cuando se anunció el regreso de Miller con una nueva historia de Mad Max, la gente no tenía idea de qué esperar. Y el resultado fue verdaderamente sorprendente. El director supo adaptarse a la época y explotar todos los recursos que la nueva tecnología nos brinda actualmente para crear un despliegue de explosiones, atmósferas y coreografías que convirtieron a Fury Road en una excelente película de acción.

Y además, logró crear personajes que, aunque sencillos, representan gran parte de la ansiedad que el cambio climático y la búsqueda por un mundo más equitativo provocan en nuestros tiempos, convirtiéndose en una película tanto entretenida como relevante.

Ciencia Ficción de la Década- Mad Max


1. Under the skin (Jonathan Glazer, 2013)

Una mujer «levanta» hombres para llevarlos a una casa abandonada. Allí los conduce a una extraña habitación oscura que parece estar en ninguna parte y los desaparece. Esa mujer (Scarlett Johansson) hará la misma operación una y otra vez hasta que sea atacada por un leñador, quien no sólo la violará sino que acabará quemando su cuerpo.

Metáfora de la violencia sexual, Under the skin fue una potente sacudida a un género regodeado en retratar heroicamente la aniquilación de los otros y los diferentes: los aliens. Glanzer acierta en colocar cuerpos deformes, comunes, sin maquillajes, en escenarios que oscilan entre las cenizas, el polvo, las astillas y la oscuridad. Johansson consigue una de sus mejores actuaciones no por mostrar una amplia gama de emociones, sino por construir un personaje absolutamente a la deriva que descubre el cuerpo otro y su propio cuerpo con un azoro inusitado en el género.


Cinéfilas y cinéfilos, ¿están de acuerdo con el top?
¿cuál creen que sea la mejor película de ciencia ficción de la década 2010-2019?