Las 10 mejores películas animadas de la última década

Una década importante para el mundo de la animación

Stop motion, 2D, hiperrealismo… las diversas técnicas y estilos que existen en la animación, la llevan a ser no un género cinematográfico más, sino uno de los medios de comunicación más flexibles para contar historias. La posibilidad de generar ambientes, formas y expresiones que no son posibles en el cine live action hacen de las películas animadas un arte mágico y único.

En 2009 Disney se levantaba de su último periodo de experimentación (1999 a 2008), ¿Su primera tirada? Retomar la animación tradicional con La Princesa y el Sapo, pero fue el estreno de Enredados (2010) lo que significó el comienzo de una nueva era para el imperio del ratón. Ese mismo año, compró los derechos de Marvel y después de que las taquillas reventaran en 2013 con Frozen, Big Hero 6 se convirtió en la cereza del pastel.

La década de 2010-2019 ha sido el levantamiento después de la caída para el ratón, por lo que el espectador puso sus ojos en otros estudios: Dreamworks dio de qué hablar con Cómo Entrenar a tu Dragon en 2010 y vendió juguetes como pan caliente; un poco antes Laika Studios sorprendió a todos con Coraline y la Puerta Secreta (2009) y los estudios independientes también dieron un nuevo salto a la industria y lograron  acaparar los ojos de todo el mundo.

Se cierra una década y por el camino han desfilado un sinfín de joyas fílmicas que trascendieron no sólo en la industria, si no en nosotros mismos. Recordar es volver a vivir, ¡Aquí te presentamos las 10 películas animadas del 2010-2019!


10. Toy Story 3 (2010)

Nunca una tercera entrega había logrado tanto como lo hizo Toy Story 3. La industria de vaquero habla del cambio a través del tiempo: Desde Woody sintiéndose viejo frente a Buzz, la vaquerita Jessy anhelando a su antigua dueña y por supuesto Woody cerrando el ciclo con Andy. Si algo mantuvo a Pixar vivo en esta década, fue Toy Story 3; una cinta con un mensaje duro sobre cerrar ciclos, una animación a la altura de su estudio y una escena atrevida de resignación ante la muerte. ¡Un acierto de Pixar!


9. Coco (2017)

El trabajo de investigación que refleja en sus detalles, la sensibilidad para empatizar con los valores identitarios de México, el trabajo de animación, diseño y música hacen que Coco merezca un lugar en este top. Aunque su mensaje caiga en momentos en una satanización del cambio, emigración  y la glorificación de las costumbres, no cabe duda que Coco logró representar la cultura mexicana como ninguna otra de las películas animadas lo ha hecho. ¡Bien por Lee Unkrich y Adrian Molina!


8. Los niños lobo (2012)

Mamoru Hosoda nos presenta un relato del vivir. Una universitaria que se enamora de un hombre lobo pocrea sus hijos en un mundo lleno de prejuicios. La aventura de ser madre y enfrentar los obstáculos que conlleva cuidar un par de niños lobos es acompañada por un mágico soundtrack de Takagi Masakatsu, yenseña cómo el amor de los padres es incondicional y la aceptación de los hijos tal y como son es inevitable. Esta cinta se caracteriza por resumir una larga temporalidad que abarca la unión de la pareja, el nacimiento de los hijos, su niñez y hasta su madurez, con un ritmo que lejos de sentirse cortante, termina siendo un lento poema sobre la crianza y la vida.


7. Como entrenar a tu dragón (2010)

Dreamworks dio en el clavo con un mensaje sobre los prejuicios hacia aquello que nos es ajeno, y más importante, el miedo a lo desconocido. Con un excelente trabajo visual en 3D, la historia de un chico y un dragón lisiados es usada en un paralelismo que nos enseña que a pesar de nuestras diferencias, somos capaces de ser empáticos. Dean DeBlois y Chris Sanders lograron una historia madura y visualmente espectacular. Con toda seguridad, lo mejor que ha hecho el estudio en los últimos años.


6. Loving Vincent (2017)

De Dorota Kobiela y Hugh Welchma, una animación inspirada en el expresionismo unida a una historia simple pero sensible da como resultado una acertada representación de Vincent Van Gogh. Cientos pintores trabajaron en el arte de la cinta, que también posee diálogos que rozan la poesía  y complementan el ambiente onírico y melancólico. Aunque el argumento de la cinta pareciera flaquear en momentos, al final logra su cometido: transmitir una estética Van Goghiana completa, tanto en animación, diálogos e historia.


5. La tortuga roja (2016)

No por nada la coproducción franco-japonesa le dio la vuelta al mundo. Esta cinta coproducida por Ghibli ofrece solo en 70 minutos una historia profunda sobre las relaciones humanas, la soledad y la naturaleza, sin decir absolutamente una sola palabra. El esfuerzo del ser humano por situarse por sobre la naturaleza, que en la cinta prácticamente se vuelve un personaje más, es desmentido. La tortuga roja manda un abrumador pero bello mensaje: “No somos más que la naturaleza, somos parte del ciclo”. El estilo francés le sumó a Ghibli una imagen más delicada y apreciativa en manos del holandés Michaël Dudok de Wit. Una película muda que habla demasiado.


4. Isla de perros (2018)

Con todo el estilo meticuloso, irreal y atemporal de Wes Anderson, llegó Isla de Perros, una cinta que se acerca a lo que llamaría una composición equilibrada: Entre un argumento que gira en torno a una dictadura, la ceguera de una sociedad controlada por el miedo a la crisis, supervivencia y desigualdad, diálogos irónicos e inteligentes, una sensibilidad exquisita y un trabajo de arte en stop motion impresionante. A diferencia de otras cintas de Anderson, que enfatizan (tal vez de más) en la estética y dejan a un lado el argumento, Isla de Perros toma elementos visuales y los incorpora a un mensaje más profundo de lo que parece.


3. El niño  y el mundo (2013)

Brasil se lució como nunca. Guionizada y dirigida por  Alê Abreu, El niño y el mundo narra la historia de un niño que deja a su padre para buscar a su padre. El estilo minimalista de la cinta no es casualidad, pretende representar la simpleza del mundo a los ojos de un niño, pero no sólo eso, también la crudeza de la desigualdad social y pesadez de un mundo regido por el capitalismo. Los monstruos y seres grises pasan a ser una metáfora de políticos y burgueses. El niño y el mundo es una cinta que supo utilizar el estilo visual y las figuras retóricas para hablar de un tema que aparece muy poco en las películas animadas de los grandes estudios.


2. Anomalisa  (2015)

Lo que nos trajo el reconocido guionista Charlie Kaufman es excepcional. Sonidos que el espectador no acostumbra a escuchar en primer plano, como charlas de los extras y detalles en los objetos, lo envuelven en un ambiente agobiante y surreal que representa adecuadamente el bucle emocional del protagonista; que todas las voces (a excepción de la mujer) sean actuadas por la misma persona, transmite al espectador la soledad y el individualismo del protagonista. Una historia de necesidad emocional y la adultez contemporánea entre un motivador profesional y una mujer que encuentran sus caminos, envuelta en un excelente trabajo de stop motion realista. Junto a Duke Johnson, Kaufman nos trae lo que podría ser la cinta experimental animada más importante de la década.


1. Spiderman: Un nuevo universo

La cohesión de diseño de personajes 2D, gráficos 3D, recursos de cómic, las electrizantes secuencias y ángulos, música apropiada y una historia emocional son los ingredientes que conforman la narrativa de Spider man: Un nuevo universo. Comedia absurda y que por momentos tira a romper la cuarta pared en perfecto balance con el drama, sumado a un mensaje de “Spiderman puede ser cualquiera” que representa la verdadera esencia del personaje a lo largo de los años. Peter Ramsey, Robert Persichetti Jr. y Rodney Rothman se volaron la barda.


Menciones especiales: Your Name (2016) y A Silent Voice (2016)

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