La leyenda del Charro Negro

Este fin de semana se estrena en México la quinta entrega de la serie Leyendas, ahora con El Charro Negro.

 

La leyenda del Charro Negro (2018) es la quinta parte de la saga Leyendas, creadas por el estudio mexicano de animación Ánima Estudios, quienes en 15 años han logrado establecer un estilo muy particular en la escasa escena del cine animado en México y Latinoamérica. El año pasado estrenó en Netflix la serie Las leyendas, que trata precisamente de las más tradicionales del folclor mexicano. La saga empezó hace 11 años con La leyenda de la Nahuala y parece que llegará a su fin precisamente con la popular historia del Charro Negro.

En ésta última entrega vemos a las personajes que ya conocíamos en las películas anteriores: Leo San Juan “Chisguete”, su hermano Nando, Evaristo, Teodora, Don Andrés y Alebrije, quienes en su travesía por la cercanías de la ciudad de Puebla, se les aparece un anciano que intenta recuperar un objeto perdido otorgado a un estafador, que va de pueblo en pueblo intentando vender pociones mágicas. Este personaje que se encuentra a Nando y a Leo es en realidad una personificación del famoso Charro Negro, un ser diabólico que se aparece cuando la gente necesita algo, ya sea dinero o cualquier cosa, a cambio de su alma.

En entrevista pudimos platicar con el director Alberto “Chino” Rodríguez sobre el proceso de trabajo y la industria de la animación en México:

  • ¿Cómo ves la industria de la animación en México? ¿Hay una industria de la animación en el país? 

    Es una industria pequeña, fuerte, pero es pequeña. Han habido muchos personajes en esta historia de la animación: los hermanos Riva Palacio (Gabriel y Rodolfo) haciendo Una película de Huevos; estamos nosotros; la gente de Guadalajara; Carlos Carrera. Hay una serie de gentes y de casas productoras que no han parado de hacer animación con un gran esfuerzo, sin embargo, sigue siendo una industria pequeña, con cualquier vaivén de la economía valemos gorro, pero estamos mucho mejor que antes, se está produciendo muchísimo más que antes. Todavía nos faltan muchas cosas, nos falta mucho a nivel técnico, pero cada vez es menos, es una cuestión de tiempo, si seguimos así durante otros 10 años, estaremos haciendo cosas mucho más complicadas aún.


  • Has visto este boom de la animación en el mundo, ¿Cómo ves que Ánima Estudios se integra a este boom, junto con Coco (Disney)? ¿Cómo se integra a esta gran industria? 

    Yo no sé, lo único que sí sé es que las visiones personales son mucho mejor que las visiones corporativas o de cómo seguir los instructivos de cómo hacer una película divertida, no hay un instructivo, sino todas las películas serían divertidas y ése no es el caso. Hay que tener una visión, yo defiendo mucho eso en Ánima Estudios, que cada quien tenga su voz, somos 5-6 directores ahorita y es importante respetar esa voz. Para mi, ése el es secreto de que a una película le vaya bien: que se vea la visión de alguien, y las historias de éxito del cine animado es cuando hay alguien en particular que quiere hacer algo. Ésa es mi misión y es lo que trato de defender, lo que sí sé es que cada vez lo hacemos mejor, no solamente en Ánima sino todos los que en este momento están haciendo cine animado. Somos mucho más inteligentes y prácticos para hacer una película animada, todas las personas que están haciendo películas ahora las van a terminar en tiempo y eso está muy bien.


  • ¿Cómo es su proceso de trabajo? 

    Nadie puede decirte cómo es un buen guión, mi forma de resolver cómo se va a ver el guión es hacer el animatic. Hago uno y si no me gusta, lo vuelvo a hacer, lo reescribo hasta que ya quede. Yo nunca he visto un guión que digas “ah, esto tal cual lo voy a hacer”, yo no puedo. Leo los guiones y pienso, esto le falta esto y esto, lo podría escribir, pero es mejor hacerlo en animatic y ver lo que me hace en el mismo, no en la escritura. Ésa es la parte que yo más aporto y en la cual puedo tener más control sobre el producto que estoy entregando.


  • ¿Cómo decides hacer una animación de este tipo (2d)? 

    Tiene que ver mucho con los recursos humanos que tienes. Con la experiencia que hemos tenido en estos 15 años ya no compramos cosas que no nos funcionan. Antes comprábamos mucho porque teníamos que tener un colchón de seguridad, ahora ya no. Para esta película nos enfocamos mucho en el acting, que los personajes tuvieran una actuación sutil y eso eran cosas que antes desconocíamos cómo hacerlo, creo que todo eso es producto de la experiencia. También, el trabajo de los fondos, el trabajo de animatic, el de guión, yo me sentí mucho más seguro porque ya no necesitamos tantas cosas. Tanto mi director de arte, Jorge Carrera, como mi director de animación, Eric Cabello, nos íbamos con lo más específico y eso hace que el producto sea más complejo, que tenga otro nivel.


  • ¿Qué consejos le darías a jóvenes que quieren dedicarse al mundo de la animación?

    ¡Que no lo hagan! ¡Que se dediquen a otra cosa que no sea animación, por favor! (entre risas), yo creo que están en un muy buen momento los jóvenes para hacer cosas nuevas. Cosas que no se podían hacer en México antes ahora sí es factible que se empiecen a hacer, justamente porque ya tenemos una especie de industria. Es momento para que empiecen otras propuestas más alternativas todavía, más distintas al mainstream. Antes existían todos estos artistas, pero no había industria y eso se me hace una falta de conocimiento de nosotros mismos. Yo creo que primero debe de haber una industria y después propuestas más jóvenes y arriesgadas.