True Detective 3×05: «If You Have Ghosts»

El caso Purcell tiene más capas de las imaginábamos.

El misterio quedó cercano a un segundo plano en el episodio 5 de la Tercera Temporada de True Detective. Hays y West vuelven a encontrarse en el «presente», muchos años después de que reabrieran el caso en el 90, y parece que ambos ocultan algo que prometieron jamás hablarían de nuevo.

Los pocos años lúcidos que le quedan a Hays los quiere dedicar a finalizar de una vez el caso Purcell, pero West no tiene ningún ánimo de desenterrar un hecho que le marcó la vida. Al final, el veterano de Vietnam logra convencer a quien ahora se dedica a cuidar perros para que dediquen su último esfuerzo a la resolución de este crimen.

Ese encuentro, con grandes actuaciones de los detectives protagonistas, fue uno de los momentos más especiales de este capítulo titulado «If You Have Ghosts«.

Siguen apareciendo pistas que nos dan una idea de qué fue lo que pasó, pero las piezas son escasas aún para armar el rompecabezas. Eso sí, el desarrollo del personaje, ver sus facetas en distintas situaciones personales, ayuda a que la trama se complemente con nuevos colores que hacen más rica la pintura en general.

En este sentido, las discusiones en el matrimonio de Wayne y Amelia siguen a flor de piel. Lo que se suponía era una cena entre parejas se convierte en un escenario de batalla, dejando un momento incómodo para Roland y su novia (la que conoció cuando investigaban la iglesia en los 80), quienes eran anfitriones de una cena casual.

Es difícil determinar si lo de Hays son celos o si se siente intimidado por su esposa. Sigo creyendo que algo oscuro está oculto en este hombre.

Buscando a Julie

Lo más determinante en cuanto al avance de la investigación de este episodio fue lo que ocurre en los 90. Luego de que West encontrara en horas de grabación de cámaras de seguridad a quien parece ser Julie Parcell ya mayor, la unidad policial decide ser cautelosa en su procedimiento.

En ese momento, entra Tom hasta la oficina y mira en las paredes fotos del caso, quedando desconcertado y sumamente angustiado, exigiendo a Roland que le dé nueva información.

West es reacio en hacerlo, porque cree que afectaría a un padre que le ha costado años recuperarse de ese dolor de perder a sus hijos. Sin embargo, es Hays quien se insubordina y le muestra la imagen de la cámara de seguridad, preguntando si cree que en efecto es su hija.

Esta acción conllevará a que se haga una rueda de prensa en donde Tom hace un llamado a Julie para que lo contacte, él le promete que estará segura. En esa misma conferencia, Wayne se verá perseguido por fantasmas del pasado, con la familia de Woodard pidiendo que absuelvan a este hombre por el caso Purcell, a quien se le aplicó una «condena póstuma».

El altercado Woodard

El episodio anterior de True Detective terminó con un ¡boom! en los 80 y es que los rednecks locales fueron a buscar a Woodard a su casa listos para ajusticiarlo. Éste, siendo un veterano de guerra, se preparó como la haría un soldado y armó una emboscada.

El resultado fue una decena de muertos, incluyendo un oficial de la ley y una herida en la pierna a West. La resolución de esta masacre fue con Hays apuntando a Woodard por la espalda. El momento fue tenso y de entendimiento tácito entre dos ex soldados. Prácticamente Woodard le dijo a Wayne que si no lo mataba terminaría muerto… Luego de un conteo mental hasta tres, Wayne tuvo que jalar el gatillo.

Un hecho así dejó desorientado a Hays, quien muestra una actitud irascible cuando está en el hospital esperando que hagan una cirugía a su compañero policía. Fue también ese momento el que marcó el inicio oficial de la relación amorosa con Amelia, quien llegó preocupada al centro asistencial para servir de soporte tras todo lo ocurrido.

La llamada

Luego de la conferencia de prensa de Tom, los detectives se encargan de buscar más pistas de quién puede ser su hija. Llega el momento en que reciben una llamada muy interesante.

Se trata de una joven que dice que el que salió en la conferencia de prensa no es su padre, que deje de buscarla y que está consciente de lo que le hizo a su hermano. Esta grabación se la dejan a escuchar a Tom, quien se quiebra con un llanto contenido, al no entender cómo ella puede decir algo así.

¿Hacia dónde nos llevará esta nueva pista? ¿Por qué alguien que parece conocerla dijo que ella cree que es una princesa criada en un cuarto rosado? ¿Quién agarró objetos con huellas dactilares que se guardaron como evidencia en los 80? ¿Alguien implantó la mochila y otros objetos de los niños en el Altercado Woodard?


Queda mucho por responder y sólo tres capítulos más para descubrirlo.