Escrito por:

El Tigre Blanco: política, religión y problemas sociales

Mónica Castellón

Cinéfila, estudiante de comunicación

5 febrero, 2021
|
Escrito por: Mónica Castellón

“En el pasado, cuando la India era el país más rico del mundo, había mil castas y mil destinos. Hoy en día solo hay dos castas: las de barriga grande y las de barriga pequeña. Y sólo dos destinos: comer o ser comido «. Balram Halwai (Adarsh ​​Gourav) 

El tigre blanco es una película basada en el bestseller homónimo del New York Times del escritor y periodista indio Aravind Adiga. La novela fue ganadora del Booker Prize 2008, uno de los premios más prestigiosos de la literatura en lengua inglesa. 

Por su inmensa población, sus recursos y el auge de su clase media, India constituye una potencia, incluso un monstruo económico, que algunos miran actualmente. Sin embargo, a pesar de este progreso, el país aún conserva un rígido sistema de castas que confina a millones de personas a la pobreza y la discriminación.

La historia trata sobre un hombre nacido pobremente en una aldea india, Balram Halwai (Adarsh ​​Gourav) que tiene la ambición de convertirse en el conductor de Ashok (Rajkummar Rao) y Pinky Madam (Priyanka Chopra), una pareja india moderna que regresa al país después de una larga estadía en Nueva York. La sociedad solo le ha enseñado a ser un sirviente y trata de volverse indispensable a los ojos de sus adinerados amos, pero tras una noche, se da cuenta de que ellos están dispuestos a incriminarlo en un delito para salvarse. Cuando está a punto de perderlo todo, Balram se rebela contra un sistema injusto y se transforma en otro tipo de persona. 

El director, productor y guionista de la película, Ramin Bahrani (Fahrenheit 451 ,99 Homes, Goodbye Solo) logró un gran trabajo al adaptar una historia que había sido muy exitosa con su libro y tenía altas expectativas.

El Tigre Blanco

La fuerza de su protagonista 

La película tiene buenas interpretaciones, incluida la de Gourav en su debut como protagonista, tanto por el inglés hablado con acento indio, como por las correctas variaciones emocionales que le da al personaje según el ritmo de la película.

Además de referirse a los mecanismos de la vida social y económica en India, tiene una interpretación más personal porque Balram no solo se presenta como un «esclavo» del sistema político-social, sino también como un servidor de su familia, sus creencias y convicciones. La transformación de Balram es, en definitiva, una de las más sorprendentes en la historia que le lleva a deshacerse de todo lo que le impide seguir adelante como individuo.

La poderosa historia de Balram le da a la película un punto de giro muy bien logrado, con humor negro a una especie de thriller cada vez más oscuro (también por la iluminación y los colores utilizados).  Balram es un antihéroe que reconoce su realidad de sirviente a través de sus elecciones, pero que parecen ser las únicas para cambiar su destino y sobrevivir a su realidad. 

El tigre Blanco

La lucha de clases

El director llevó a la pantalla una realidad concreta de una sociedad que, aunque distante geográficamente, representa a muchas otras partes del mundo actual. El Tigre Blanco es un retrato social y político de la India moderna que se compara (mencionado en la película) con un «gallinero» en el que hay quienes siguen siendo espectadores de la «carnicería» cuando les llega el turno de ser devorados y allí, son esos pocos los que se convierten en Balram y deciden huir y ser los que en su lugar comen.

Durante la película, Balram se refiere explícitamente a algunos problemas que el espectador puede percibir visualmente como la falta de agua potable, transporte público, alcantarillado, electricidad, hospitales, etc. Todos problemas que tienen su origen en la política, pero también en la resignación colectiva que refuerza la división en dos: los ricos y los pobres. 

El Tigre Blanco

¿Por qué el tigre blanco?

Un tigre blanco, especialmente en la cultura india, simboliza rareza, dones intuitivos únicos, pertenecientes a una «casta» superior. La figura de este animal salvaje, aunque solo aparezca visualmente una vez durante la película, es fundamental para comprender la esencia de la historia y para comprender la personalidad, carácter y acciones del personaje de Balram.

Aunque hasta la mitad de la película Balram parece ser uno más de la multitud, convencido de que nació para servir a los amos, luego logra romper moldes y marcar la diferencia en una sociedad excesivamente uniforme y clasista en cuanto a los roles que cada uno debe desempeñar según su casta y posición económica.

Balram decide tomar el control de su destino, desprendiéndose de las creencias religiosas familiares y sociales, de una realidad que intenta condenarlo a la miseria y la humillación hasta el último día de su vida. Su fuerza interior, le permite tener la capacidad de darse cuenta y querer cambiarlo todo, lucha por su superación a toda costa porque está convencido de que de alguna manera, está justificado para realizar su planes cuestionables.


El tigre blanco ya se encuentra disponible en Netflix
Aquí te dejamos el trailer 

Escrito por:

El Tigre Blanco: política, religión y problemas sociales

Mónica Castellón

Cinéfila, estudiante de comunicación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *