Escrito por:

Sundance 2021-Cryptozoo: Una oda a la contracultura

Alejandro Ohtokani

Un romántico-crítico de la vida. Fanboy de Bergman y Walter Mercado.

2 febrero, 2021
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Escrito por: Alejandro Ohtokani
Cryptozoo es una ingeniosa animación que encripta un lindo mensaje sobre nuestra relación con la naturaleza y la aceptación de las diferencias. 

Por alguna extraña razón, el inconsciente colectivo ha catalogado a la animación como un producto dirigido a las/os infantes. Este encasillamiento no sólo resulta despectivo al referirse a estos filmes como obras menores para seres menos inteligentes, sino que también despoja al género de sus cualidades narrativas: mismas que son capaces de transgredir las normativas bajo las cuales se rige nuestra existencia y llevarnos a diferentes mundos donde el único limite es nuestra imaginación. 

Quizá las cintas más claras para argumentar a favor de esto último son las realizadas por Pixar, pues su alcance mainstream no sólo ha sido logrado gracias a la maquinaría de la empresa que maneja el ratón, sino al encontrar el punto medio en relatos que resultan igual de entretenidos y con diversas lecturas para personas de diferentes edades. 

Cryptozoo

Algo similar sucede con los filmes de estudios como Ghibli (El viaje de Chihiro / Mi Vecino Totoro) o Cartoon Saloon (Wolfwalkers / Song Of The Sea), donde la animación ha sido el medio por el cual directores como Charlie Kaufman han explorado el vacío existencial y las expectativas que ponemos en la demás personas para escapar del mismo (Anomalisa), Hideaki Anno se internó mediante Evangelion en lo que simboliza la depresión y su proceso para superarla, y hasta Wes Anderson usó el stop motion en Isla de Perros para hablar sobre el racismo. 

A esta lista, podemos sumarle un título presentado en la más reciente edición de Sundance: Cryptozoo, un largometraje que explora nuestra relación con la naturaleza y la contracultura. 

Cryptozoo

Edificando un lugar seguro 

Cuando Lauren era pequeña tenía pesadillas que no le permitían dormir, hasta que una noche un crypto -seres surgidos de la mitología- con la forma de un pequeño elefante llamado Baku, eliminó de su mente todos los demonios que la atormentaban y le impedían descansar. Desde ese momento, a forma de agradecimiento prometió dedicar su vida entera a cuidar de los/as cryptos. Por lo que trabaja junto a una anciana de nombre Joan, rescatando a estos seres de las garras del mercado negro y brindándoles asilo en un especie de zoológico.

Sin embargo para cumplir su propósito, tendrán que verse las caras con un militar que busca capturar a todos los cryptos para usarlos como armas, haciendo especial énfasis en la obtención de Baku, a quien planea usar para borrar todos los sueños de la contracultura, de manera que se establezca una dictadura del miedo y las “buenas costumbres”. 

Esto último detona que el segundo largometraje dirigido por el estadounidense: Dash Shaw, posea una clásica pero entretenida estructura del cine de detectives, donde nuestra protagonista se embarca en una carrera contra reloj para encontrar primero a Baku y así salvar al mundo. 

Cryptozoo

Definitivamente la principal virtud del filme que cuenta con la voces de Michael Rea y Lake Bell, reside en la capacidad imaginativa de su historia: traducida en un primer lugar bajo la mescolanza de las diversas mitologías alrededor del globo, las cuales nos permiten observar en un mismo espacio desde unicornios, hasta pegasos, camoodis y medusas. 

La animación 2D le permite a la obra construir una estética psicodélica, mediante la cual le es posible transitar con ingenio entre secuencias mediante el fundido de figuras, luces y sombras. Conformando una propuesta visual que juega y enarbola a la perfección con lo onírico y mágico del relato. 

El mensaje encriptado

El concepto y diseño de los cryptos no se queda como un simple elemento decorativo en la narrativa, pues la representación de los/as mismas en pantalla funge como una metáfora a la contracultura: el amor libre, el uso recreativo de drogas, la armoniosa convivencia con las/os demás y la naturaleza. 

Las protagonistas del filme se empeñan en defender la misma ante enemigos que buscan destrozarla: usando a Baku para convertir al mundo en un espacio donde la intolerancia y la violencia sea la norma. 

Por lo que Cryptozoo termina por enarbolar un lindo mensaje que contradice los baluartes del neoliberalismo: abrazando la empatía / respeto hacía el medio ambiente -al más puro estilo Grizzly Man de Herzog- y las diversas preferencias / ideologías, como la forma para construir un mejor mundo.

Cryptozoo

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Alejandro Ohtokani

Un romántico-crítico de la vida. Fanboy de Bergman y Walter Mercado.

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