Club de Cuervos – Temporada 4

El fin de la Peste Negra ha llegado.

Club de Cuervos nos enseña que las decisiones correctas, muchas veces pueden doler.

El 7 de agosto de 2015 marcó el inicio de la primera serie en español de Netflix, Club de Cuervos. Cuatro años más tarde, este 25 de enero llegó a la misma plataforma el desenlace de una historia que hemos vivido de la mano de Isabel y Chava Iglesias.

Club de Cuervos es una de las series más importantes no sólo de México, sino de la plataforma Netflix. Sin ella, no existirían shows como Luis Miguel, La Casa de las Flores, 3%, Dark, y muchas otras; pues no sólo fue la primera serie en español, sino que fue la primera producción internacional de Netflix.

En esta ocasión he decidido iniciar esta crítica con lo malo, para dejar lo mejor para el final. Pero es importante mencionar que esta reseña contiene spoilers.

Lo malo

Durante las 4 temporadas, han existido alrededor de 90 personajes, y aunque la cuarta temporada se encargó de darle el mejor cierre a los personajes más importantes, es inevitable sentir que al mismo tiempo fue muy injusta con algunos otros.

Específicamente el final de Fede me pareció muy poco digno para lo que el personaje ofreció a la serie a partir de la segunda temporada.

Me resultó, además, un poco forzada tanto la relación que existe en los primeros tres capítulos entre él e Isabel, como la poca seriedad que le dieron al entrenador en esta temporada. Aunque este problema existió a partir de La Balada de Hugo Sánchez. Pero de ese spin-off mejor ni hablamos.

De igual manera, el desenlace que le dan a Hugo Sánchez está lejos de ser el mejor. Se entiende por qué tiene que irse con Ricky Lamas, pero la realidad es que al ser, probablemente, el personaje más icónico de toda la serie, un final distinto lo hubiera favorecido mucho más.

Lo bueno

Club de Cuervos es una serie que supo combinar de excelente manera la comedia y el drama y en esta temporada lo hacen aún mejor.

La temporada es bastante divertida, hace reír muchísimo y logra que nos encariñemos más con los personajes. Al mismo tiempo, toca fibras sensibles en el espectador y hace que nos demos cuenta que los finales felices, por más que los deseemos, muchas veces no son el desenlace correcto.

Esto ocurre con todos los personajes. Al final de la serie, casi todos toman caminos distintos, y aunque para casi todos las cosas terminan bien, es inevitable sentirse mal por saber que deben separarse.

El capítulo 8 es, seguramente, el más emotivo de todos. Durante toda la serie se ha representado la corrupción y traición que existe en este deporte. Pero es en este capítulo donde el compañerismo y la solidaridad que puede existir en un equipo es mucho más fuerte que cualquier adversidad.

Cuando acabó este capítulo, yo estaba frenético, había llorado de alegría, había saltado de emoción. Luego inmediatamente vi el capítulo 9 y tengo que admitir que mi corazón se rompió en mil pedazos.

Rafa e Isabel no terminan juntos. Aunque esto duela terriblemente, debemos admitir que era lo mejor para ambos. Aquí llega el mensaje más importante de la serie. Muchas veces no puedes quedarte con todo, y la mayor parte del tiempo vas a tener que hacer sacrificios que van a doler. Al final de los días, no obstante, te darás cuenta de que toda decisión y toda situación pasa con un propósito.

La cuarta temporada de Club de Cuervos le dio un final digno a casi todos los personajes. Se fueron algunos jugadores, pero regresaron Aitor, Potro, Mary Luz, JP y se integró un nuevo personaje: Emaíl.

Por cierto, Aitor Cardoné es el mejor capitán que este equipo ha tenido; junto a él, la cuarta temporada tiene los momentos más emotivos de toda la serie.

Conclusión

El mayor acierto de Club de Cuervos es haber terminado ya. Sin querer extender la historia a 7 temporadas, no corrió el riesgo de que la narrativa se fuera en picada.

Los hermanos Alazraki supieron que éste era el momento perfecto para terminar con la historia. Y cuando un productor pone antes su historia que el dinero que puede generar el sobreexplotarla, se agradece.

Después de 4 temporadas, la familia Iglesias se despide Nuevo Toledo, y la verdad es que no pudieron haberlo hecho de mejor manera.