Adrift

En 1983, dos jóvenes planeaban cruzar el Pacífico hasta que una tormenta se cruzó en sus planes.

Cuando lo hemos perdido todo, quizás sea el amor lo que nos ayudará a salir adelante.

“A la Deriva” empieza en Tahití, con la joven Tami (Shailene Woodley) esperando encontrar su siguiente aventura. Pronto conocerá a Richard (Sam Claflin), un marinero experto que lleva navegando muchos años solo en su propio bote.

La química es instantánea, por lo que pronto estarán buscando su próximo destino juntos. Y lo encontrarán en una oferta para viajar hasta California, en lo que parece un viaje largo pero sin complicaciones.

Pero claro, si fuera tan fácil no habría una historia que contar. Una tormenta los golpea de manera brutal; Richard está muy herido y el barco apenas funciona; por lo que será Tami quien tome las riendas y trate de llevarlos a un lugar seguro.

Sí, hay muchos clichés

El amor a primera vista, los protagonistas atractivos, la esperada gran aventura que llega como caída del cielo, la tormenta que pondrá a prueba sus fuerzas. En efecto, todo esto ya lo hemos visto en alguna otra historia donde el protagonista lucha por sobrevivir; pero no demerita esta producción. No inventa el hilo negro; solo se concentra en contar esta historia, basada en hechos reales, y lo hace muy bien.

El director, Baltasar Kormákur, ya nos ha demostrado su gusto por los filmes de desastres y supervivencia en Everest de 2015. Y en esta cinta, ambas cosas están muy bien hechas. La escena de la tormenta sí es impactante. Y su trayecto en altamar está lleno de emociones.

Ayuda mucho que la narrativa no sea lineal. Juegan con los saltos en el tiempo; en un momento vemos como se desarrolla la relación entre Tami y Richard, y al siguiente como racionarán lo que les queda de comida. Y el resultado es muy claro y causa interés en el espectador.

Las actuaciones también son buenas. Claflin tiene mucho carisma en pantalla, pero es obvio que quien se luce es Woodley; debido a que él apenas puede moverse, quien tiene oportunidad de demostrar sus dotes como actriz es ella. Es, además, su primer trabajo como productora; por lo que, puedo suponer, el exceso de reflectores en su personaje no es casualidad.

Mamá se los va a agradecer

No sé si soy la única, pero siempre tengo en mente una lista de “películas que podría ver con mi mamá” y ésta es una de ellas. Como dije antes, hay otras cintas muy similares. Pero si la ven en cartelera y quieren pasar un buen rato con su mamá, esta me parece una opción segura.

Aunque debo advertirles que el giro final sí me sorprendió. Así que por si las dudas, lleven pañuelos. Cuando yo fui a verla, había varias chavas llorando a moco tendido.

Y a ustedes cinéfilos, ¿les gustan las historias donde al final se logra vencer a las dificultades que presenta la naturaleza? Esperamos leer sus comentarios.